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Reforma Tributaria: ¿Cuánto aporta a la Educación en realidad?

Hace algunos días, el Pdte. Sebastián Piñera a través de una cadena nacional, entrego al país la propuesta de Reforma Tributaria 2012, en la cual se coloca un foco claramente marcado a lo educacional, al menos en el papel. Es bastante triste y lamentable que existiendo una oportunidad tan grande de cambiar líneas principales de desigualdad e inequidad social, se coloque el acento en no dañar la “gallina de los huevos de oro” tal como lo indica el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

En esta línea, hay que sumar lo enviado en Enero de este año, en relación al Proyecto de Ley sobre Calidad y Equidad Educativa, y en Marzo sobre Carrera Docente, los cuales son en sí un fiasco por donde se les analice. No significan que sean malos como tales, sino que carecen de la profundidad, el alcance y la envergadura de lo que el país requiere. Debemos robustecer y mejorar el sistema público educativo y no destruirlo, tenemos imperativamente que entregarles a los niños y jóvenes de Chile, aquella educación que les permita tener las herramientas para un mundo no solo competitivo, sino también en donde debe existir un alto grado de desarrollo personal, humano, y de calidad de vida. Eso, claramente en Chile no sucede, ni a nivel municipal ni en el mundo privado.

Pero veamos en líneas generales que detalla esta Reforma Tributaria:

  • Se espera recaudar alrededor de 700 Millones de Dólares
  • Sube de 17% a 20% impuestos a empresas
  • Reduce tramos de impuestos a personas (entre 10% a 15%)
  • Deducción de gastos en Educación, para quienes tributen con tope de renta de 64UF
  • Flexibilización en gravamen en impuesto especifico a los combustibles.
  • Baja en impuesto de Timbres y Estampillas de 0.6 % a 0.2 %
  • No contempla cambios en el IVA
  • No contempla el Fondo de Utilidades Tributables (FUT)

Fuente: Ministerio de Hacienda de Chile.

Todo lo anterior, de acuerdo a los expertos en el área, indica que a lo mas es una olita en el mar de los recursos que el país cuenta y dispone. En precisión, la propuesta carece de toda profundidad en el sistema tributario, y más que una reforma, es más bien una propuesta de financiamiento educativo (Solamente en el FUT, hay 10 mil millones de dólares que podrían perfectamente reformarse y usarse para la Educación Pública de Chile). No es mi interés, entrar en la polémica económica, sino más bien, indicar a que tanto sirven esos escuetos recursos. Por tanto la pregunta es, ¿Para qué sirven esos recursos en Educación?

A la luz de lo indicado por el Ministro de Haciendo, Felipe Larraín, una buena parte de esos recursos adicionales irán a Educación Preescolar (Algo que no es nada nuevo, ya que Harald Beyer tiene su centro de trabajo investigativo educacional, en ese campo). Lo que si llama la atención, es que no es su trabajo el que guía la focalización de los recursos, sino que la propuesta de la Concertación en base a la Comisión de Infancia del Gobierno de Bachelet (Ley Chile Crece Contigo) la cual indica en palabras simples que se entrega cobertura universal de educación preescolar en el primer ciclo, es decir entre 0 a 3 años, entre Q1 y Q3. Esto implica una cantidad aproximada de 550 mil niños (Quedando fuera alrededor de unos 270 mil niños). Por tanto, uno se pregunta, ¿y el resto de los niños? Claramente, a primera vista se puede pensar, que está bien, se focaliza los recursos donde más se necesitan. El tema es que TODOS LOS NIÑOS son importante en el tramo Preescolar, es decir, no podemos seguir discriminando por su condición socioeconómica. Estas decisiones vienen sin lugar a dudas a profundizar nuestro ya alicaído sistema educacional, y a destruir más la Educación Pública Chilena.

Según los análisis entregados por el Depto. de Políticas Publicas de la U de Chile.

(http://www.econ.uchile.cl/uploads/publicacion/9a69fa28d04466c58e45e743a12d9168a0687fee.pdf), se requieren alrededor del 430 millones de dólares para lograr el anterior objetivo, cifra que coincide con lo dicho por Larraín y Beyer. El resto del dinero, va a subvenciones escolares y fondos para la educación universitaria. Ese cercano 40% de recursos (unos 300 millones de dólares) en la práctica no tienen ningún impacto relevante en esos niveles educativos.

¿Saben cuánto cuesta aproximadamente la cobertura universal en educación preescolar, considerando primer y segundo ciclo, y todos los quintiles? Más o menos 920 millones de dólares (equivalente al Puente sobre el Canal de Chacao). ¿Es una cifra inmensa para Chile?, ¿Es inalcanzable? Absolutamente no. Simplemente, nuestro país no tiene como norte y meta, mejorar nuestra educación y desarrollar de una vez, el capital humano y sociocultural para no seguir siendo un país del tercer mundo. Priman, como en muchas cosas, intereses económicos, y de unos pocos.

 

El futuro de nuestros niños, y de una educación de calidad para todos, sigue pendiente en Chile.

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